Temblor; eso fue lo que sentí cuando me agarraste la mirada,
el alma, me quedé vacía, atormentada,
y tú, en absoluta calma.
Siniestro encuentro en mal momento,
tempestad de cariño en plena noche,
las sombras me cubren,
pero tu voz desata mis sollozos.
¿ Cómo no quererte más ahora
que he sentido tan cerca
el zarpazo de tu ausencia ?



1 comentario:
Precioso.... siempre lo he pensado... a veces el sufrimiento o los malos momentos es lo que más nos inspira...
Gracias goonie.
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