jueves, 7 de agosto de 2008

Temblor; eso fue lo que sentí cuando me agarraste la mirada,

el alma, me quedé vacía, atormentada,

y tú, en absoluta calma.

Siniestro encuentro en mal momento,

tempestad de cariño en plena noche,

las sombras me cubren,

pero tu voz desata mis sollozos.

¿ Cómo no quererte más ahora

que he sentido tan cerca

el zarpazo de tu ausencia ?

1 comentario:

Agatha dijo...

Precioso.... siempre lo he pensado... a veces el sufrimiento o los malos momentos es lo que más nos inspira...

Gracias goonie.